La crisis avanza con una velocidad que da miedo. Ayer, las Cámaras de Comercio dieron a conocer una encuesta que mostraba que cuatro de cada cinco pymes, o dicho de otro modo, ocho de cada diez, tiene problemas de financiación.
Es decir, los bancos siguen con su política de restringir el crédito, a pesar de las ayudas públicas que recibieron.
Mientras escribo ésto, la radio cuenta que ya hay empresarios que proponen retirar todo el dinero de los bancos.
A ello los lleva la desesperación, porque los cobros se retrasan -especialmente los de la administración-, las ventas caen y el crédito casi no existe.
De seguir en este rumbo, podemos llegar a una situación explosiva: si todo el mundo acude a los bancos a retirar su dinero, puede caer todo el sistema bancario.
Y entonces, los perjudicados no serán sólo los bancos.
Por eso, es urgente que se tomen medidas para encauzar una situación que cada día se agrava más.