DDoS

Los ataques de denegación de servicio, DoS o DDoS son tan brutales, primitivos y peligrosos como un hombre de las cavernas con un garrote, dice Dan Goodin, editor de temas de seguridad en Ars Technica. Para explicarlos, Guillermo Julián —editor de Genbeta— recurre a una analogía: imagina que tu servidor es un empleado que atiende al público en una ventanilla. Es tan eficiente que es capaz de atender a varios a la vez, pero un día recibe a cientos de personas de golpe. Se ve superado y cada vez atiende más lentamente, hasta que se harta y se va. Eso mismo ocurre con tu servidor cuando recibe cientos o miles de peticiones para ver tu página a la vez: comienza a funcionar cada vez más lentamente hasta que se cuelga. Y como para realizar este tipo de ataques se necesitan pocos recursos y conocimientos técnicos, seguirán produciéndose. La buena noticia es que un DDoS no daña a tu web, que en la mayoría de los casos volverá a estar operativa cuando el ataque termine.

« Volver al Índice