
Hacer la vida más fácil a la gente puede ser un buen negocio. Así lo entienden Katrina Carroll-Foster y Tracey Solomon (en la foto), dos emprendedoras con gran experiencia en el mundo empresarial, que han dado con una brillante idea que posibilita que sus ventas se dupliquen cada mes.
Dicen que la belleza abre muchas puertas, pero parece que en las empresas pasa justamente lo contrario: las puertas se cierran a las mujeres guapas, al menos para los cargos de responsabilidad.