
Nada menos que el 60% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de América Latina que tienen un sitio web propio y el 14% de las que aún no lo tienen recurre a alguna forma de publicidad online.

Nada menos que el 60% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de América Latina que tienen un sitio web propio y el 14% de las que aún no lo tienen recurre a alguna forma de publicidad online.

Solemos hablar de la web de tu empresa como una herramienta para fortalecer tu marca y vender más, pero tu página web puede servir además para otros menesteres.

Cuando crees que lo tienes todo controlado, la naturaleza te pone en tu sitio, solía decirme mi monitor de vela. Una frase que la nube volcánica que ha paralizado el tráfico aéreo europeo trajo a mi memoria.

Ocurre a menudo, cuando le propones a un nuevo cliente que la web de su empresa debe incluir una sección de noticias, rechaza la idea.
El gobierno de Castilla-La Mancha acaba de aprobar un plan de ayudas para las pymes de la región por un importe de casi 150 millones de euros.
El anteproyecto de ley de Medidas Excepcionales contempla, en primer lugar, 110 millones de euros para avales y líneas de ayuda.
Por un lado, dota con 50 millones de euros a la Sociedad de Garantía Recíproca Aval Castilla-La Mancha.
Seguimos asombrados con las promociones de los restaurantes mexicanos. Ayer hablamos de Texas Ribs, un tejano en México y hoy de Casa Sanchez, un mexicano en San Francisco.
En 1999, Casa Sanchez un restaurante familiar lanzó una promoción rompedora: todo el que se tatuara el logo de la casa comería gratis el resto de su vida.
Y aunque lo anunciaron en el propio restaurante, no esperaban que nadie se tatuara su logo.
Pero estaban equivocados y pronto tuvieron que poner un límite a la promoción.

Hay mucho por inventar en las redes sociales. Lo demuestra esta propuesta de un restaurante mexicano: ayúdanos a buscar a José Luis Domenzain que se fue sin pagar.

En estos tiempos de escasez de créditos, las mujeres que inicien su actividad o que la hayan empezado hace menos de tres años pueden encontrar una alternativa en los microcréditos.

Los programas informáticos open source, es decir, distribuidos y desarrollados libremente, ofrecen una amplia gama de soluciones para las pymes pues son eficaces, personalizables e ideales para estos tiempos de crisis.