España está llena de empresas asfixiadas porque la Administración les debe dinero, sin embargo esa misma Administración se ha gastado como poco 30 millones de euros en licencias de Microsoft.
Licencias que se podían haber ahorrado usando software libre.



Todo parece indicar que el pequeño comercio en España está al borde de la extinción. Las ventas no dejan de caer, los alquileres siguen por las nubes y cada día se cierran más locales.


