Ayer Google se cayó y buena parte de la red dejó de funcionar. Fallaban las búsquedas de Google, las mismas que continuamente llevan visitas a las páginas web de todo el mundo, pero también el resto de los servicios de Google.
El servicio de publicidad, Google Adwords, que también atrae visitas a las webs, no funcionaba.
Gmail, el servicio de correo electrónico, estaba caído.
Y el resto de los servicios de Google estaba fuera de servicio.
Pero la caída dejó además sin funcionar o funcionando muy lentamente a millones de páginas webs, incluyendo ésta, porque usan servicios de Google -como publicidad o servicios de estadísticas-.
Que las administraciones públicas españolas paguen sus facturas a tiempo equivaldría a una inyección económica de 9.300 millones de euros.
Habitualmente los autónomos están tan ocupados que ni siquiera tienen tiempo para quejarse. Pero en estos días los autónomos se están haciendo oir.
Te lo dice todo el mundo para superar la crisis hay que 
Internet está vivo, evoluciona constantemente, pero parece que en estos momentos la evolución continua está a punto de convertirse en una revolución.