Las cifras del paro meten miedo. Ya hay más de cuatro millones de parados y todo parece indicar que cada día habrá más. Buena parte de esta pérdida de empleo se produce en las pequeñas y medianas empresas (pymes), que están desapareciendo a un ritmo alarmante.
Pero el problema no sólo está en las pymes, parece estar en toda la sociedad,
una sociedad que insiste en comportarse únicamente con los parámetros de la sociedad industrial. No quiere entender que, en los albores del siglo XXI, esos parámetros comienzan a quedar obsoletos y que no pueden ser utilizados más que para ir al sitio de siempre por el camino de siempre. Y el sitio de siempre ya no sirve.
Por eso, no vamos a poder salir de esta situación haciendo lo mismo que nos llevó a ella.

Hacer de Internet un espacio participativo en el que podamos relacionarnos, intercambiar ideas y conocimientos es una tarea de todos. Incluyendo a las empresas que sean capaces de comprender esta nueva manera de hacer las cosas, tan alejada de las concepciones tradicionales.