
Hay quien está obsesionado con conseguir rápidamente muchos seguidores en Twitter, sin importar siquiera si tiene un idioma común con ellos. Pero, ¿sirve verdaderamente ésto para algo? ¿contribuye a establecer relaciones duraderas con los clientes?

Hoy a las seis de la tarde entrevistan a través de Twitter a nuestra compañera, la diseñadora Angeles Portillo en becariXs, la Comunidad de Becarios Santander.
Trata de recordar grandes marcas, nacionales o extranjeras, de cualquier sector. Con cuatro o cinco vale. Apúntalas y trata de escribir lo que sepas de ellas: su nacionalidad, sus productos, sus fundadores o cabezas visibles, sus cualidades… en fin cualquier cosa que recuerdes y te llame la atención. Juraría que hay un dato que no aparece en tus notas.

Ángeles Portillo es una tuitera que debes seguir, según afirma Antonio Cambronero en el Weblog Magazine de ABC. Bueno, en realidad no dice exactamente eso, dice que zanguanga es una tuitera que debes seguir. Pero sucede que en Twitter, Ángeles Portillo es zanguanga.
Pero además, Ángeles es socia fundadora de Churba & Portillo, la empresa que hace El Secreto de la Pymes que crecen.

Lo dice un estudio de la Universidad de Uppsala, en Suecia, el uso de las redes sociales dará lugar a la aparición de un mayor número de emprendedores.

Las palabras deberían servirnos para comunicarnos, sin embargo en muchas ocasiones consiguen que nuestros clientes no nos comprendan, nos ignoren o huyan espantados.

A veces no vemos lo que tenemos más cerca, como la riqueza y oportunidades de negocio que nuestro propio idioma ofrece.
Hasta Televisión Española apuesta por Internet: desde hoy, el Telediario puede verse íntegro y en directo en su web.
Se trata de una decisión muy reveladora ya que durante, muchos, muchos años la televisión fue la reina de los medios de comunicación y entre los programas de la televisión estatal, el Telediario se ha encontrado tradicionalmente entre los más vistos.
Todos cometemos errores. También las organizaciones compuestas por personas, como empresas y organismos sociales cometen errores.
Pero algunas aprenden de sus errores y otras los niegan.
Ayer, como suele suceder, los seguidores de un político, enfrentados a uno de sus errores lo negaron y como acostumbran, nos dijeron que sus palabras fueron sacadas de contexto.