
Conozco a dos hermanos que dirigen pequeñas empresas familiares. Uno de ellos, al que llamaremos Pedro, hace unos años decidió usar Internet para incrementar las ventas.
Pedro venía de una muy mala experiencia en la Red: durante algunos años había mantenido una web que le había costado poco dinero, pero que no le había proporcionado ni una sola venta.
Así que decidió cortar por lo sano y acudió a un equipo de profesionales que le creó una nueva web. Y aunque su objetivo inicial era incrementar la cartera de clientes en su provincia, pronto se encontró vendiendo en toda España.

Del mismo modo que a tu coche tienes que cambiarle periódicamente el aceite, revisar niveles, comprobar luces y realizar otras tareas para que siga funcionando correctamente, también tu web, sobre todo si es dinámica, necesita trabajos de mantenimiento para seguir trabajando adecuadamente.
Hay quien dice que nadie conoce mejor a su empresa que el propio empresario, por eso debe ser el propio empresario quien escriba el