
Un nuevo programa de Travel Channel se llama Hotel Impossible y consiste en que un experto visita establecientos con problemas y les aporta soluciones.

Un nuevo programa de Travel Channel se llama Hotel Impossible y consiste en que un experto visita establecientos con problemas y les aporta soluciones.

¿Quién no ha tenido la tentación de bautizar a su negocio con unas siglas? Yo lo hice en alguna ocasión y me arrepiento. Ya sé que es tan sencillo como usar las primeras letras de los nombres de los socios, las iniciales de lo que haces o algo por el estilo. El problema es que no funciona.

Hace unos días una web de cuyo nombre prefiero no acordarme pasó de no tener ninguna actividad en Twitter a tener 14.000 seguidores, pero un par de días después solo tenía 400. Poco después, algo parecido ocurría en Facebook: la misma web que se había unido a esta red el 12 de marzo, contaba con más de 11.000 personas que decían que les gustaba, pero solo 25 hablaban de ello.
En estos días se han producido nuevos cambios en Google que han afectado a los resultados de las búsquedas. Por eso, muchas empresas han sufrido importantes cambios en su posicionamiento web, que las han apartado de la primera página de los resultados de búsqueda, por lo que han perdido muchas visitas y ventas.
Y todavía habrá más, porque Google ya ha anunciado que en los próximos meses se producirán los cambios más importantes en su historia y esto tendrá importantes repercusiones en todos los negocios en Internet, por eso conviene tomar medidas. Estas son algunas de ellas:

Con anuncios como el que ves sobre estas líneas Google está ofreciendo posicionamiento en su buscador. Al verlo yo también dudé sobre su autenticidad, tanto porque parece contradecir lo que la empresa siempre ha proclamado como por su redacción, pero en estos días aparecen muchos anuncios similares, con enlaces a AdWords y con el número de teléfono de este servicio de publicidad.
Viendo los suicidios que la crisis está provocando en Europa, Paul Krugman se pregunta si no es más grave todavía la determinación de los líderes europeos de provocar el suicidio económico del continente.