Ayer Google se cayó y buena parte de la red dejó de funcionar. Fallaban las búsquedas de Google, las mismas que continuamente llevan visitas a las páginas web de todo el mundo, pero también el resto de los servicios de Google.
El servicio de publicidad, Google Adwords, que también atrae visitas a las webs, no funcionaba.
Gmail, el servicio de correo electrónico, estaba caído.
Y el resto de los servicios de Google estaba fuera de servicio.
Pero la caída dejó además sin funcionar o funcionando muy lentamente a millones de páginas webs, incluyendo ésta, porque usan servicios de Google -como publicidad o servicios de estadísticas-.
Te lo dice todo el mundo para superar la crisis hay que
Internet está vivo, evoluciona constantemente, pero parece que en estos momentos la evolución continua está a punto de convertirse en una revolución.
Hacer de Internet un espacio participativo en el que podamos relacionarnos, intercambiar ideas y conocimientos es una tarea de todos. Incluyendo a las empresas que sean capaces de comprender esta nueva manera de hacer las cosas, tan alejada de las concepciones tradicionales.