Ponerse en lugar del cliente es clave para crear una oferta exitosa, para vender más. Pero, ¿por qué recurrir a la imaginación, cuando la respuesta puede dárnosla el propio cliente?
Hoy muchos de los comentarios que se hacen sobre tu empresa, producto o servicio son públicos.
Los publican los propios clientes. Ellos mismos relatan lo que llamamos su "customer experience" de manera que podemos aprender donde lo estamos haciendo bien y en qué flaqueamos.
Lo que antes se decía en una conversación privada, hoy se publica en Internet.

Seguro que has oído esta frase, puede incluso que la hayas usado.

Son tiempos difíciles: no hay crédito, las obras alejan aún más a los consumidores de las calles comerciales de buena parte de las ciudades y pueblos españoles y el gobierno anuncia una subida de impuestos.
Los clientes son la base de todo negocio, pero ¿son todos los clientes rentables?, ¿merecen todos los clientes tu esfuerzo par satisfacerlos?