Poco queda por contar acerca de la sequía absoluta de crédito, pero las comisiones que se están sacando de la chistera bancos y cajas dan para varios libros.
Hace unos días me dirigí a una sucursal de la caja donde tengo mi cuenta personal para ingresar un cheque de 50 euros. La peculiaridad de este cheque, si se le puede llamar así, es que me lo habían enviado desde Francia, algo que en esta Europa sin fronteras no debiera ser un problema.

Conseguir un crédito para una pyme es, en la mayoría de los casos, una empresa imposible.
Marc Benioff, el padre del 
