
Las bolsas de papel están en todos sitios -en la calle, en casa, en el trabajo- pero a veces, de tanto verlas es como si no existieran.
Sin embargo, la imaginación puede hacer que las miremos sorprendidos y además nos paremos un instante a pensar en el producto o servicio que están anunciando. Porque las bolsas de papel, pueden convertirse en un excelente soporte publicitario.





En medio de esta terrible crisis en la que los propios gobiernos parecen no saber qué hacer, y los bancos sólo te prestan dinero para comprar a Cristiano Ronaldo, es reconfortante ver que hay gente que trata de sacar su pyme adelante usando el ingenio y la imaginación.