Internet está vivo, evoluciona constantemente, pero parece que en estos momentos la evolución continua está a punto de convertirse en una revolución.
¿Por qué?
Hay varias razones, pero para muestra vale un botón, o mejor dicho dos:
WolframAlpha y la nuevas funcionalidades de Twitter.
Hacer de Internet un espacio participativo en el que podamos relacionarnos, intercambiar ideas y conocimientos es una tarea de todos. Incluyendo a las empresas que sean capaces de comprender esta nueva manera de hacer las cosas, tan alejada de las concepciones tradicionales.