
La gente está ávida de nuevas experiencias, como volar en globo, conducir un coche de carreras, viajar en submarino o dormir en un hotel de hielo; pero, ¿realmente querrá disfrutar de una comida de los tiempos del racionamiento?

La gente está ávida de nuevas experiencias, como volar en globo, conducir un coche de carreras, viajar en submarino o dormir en un hotel de hielo; pero, ¿realmente querrá disfrutar de una comida de los tiempos del racionamiento?

Sí, los ciberdelincuentes pueden haberse metido hace tiempo en tu web sin que tú te enteraras. Y pueden seguir allí, escondidos y perjudicándote. Quizá incluso perjudicando a tus visitantes.

Acaban de descubrir una estafa que superaría los seis millones de dólares mensuales -alrededor de 4.639.782€- y que perjudica no solo a quienes pagaron por clicks hechos por robots, sino a prácticamente a todos los que hacemos honestamente negocios en Internet: anunciantes, editores, agencias, plataformas publicitarias, etc.
https://www.youtube.com/watch?v=6HeRBiZnhaY
Provocar una sonrisa es una excelente manera de empezar una relación, pero lograrlo no es sencillo y suele requerir trabajo e ingenio.

La Humanidad lleva muchos siglos construyendo edificios y las empresas llevan mucho tiempo usándolos para sus sedes, sus fábricas, sus oficinas o sus tiendas.
Por eso, saben que al elegirlos o construirlos deben tener en cuenta algunas características que no están a la vista pero que son importantes, como aspectos estructurales, sistemas eléctricos, tuberías para distintos usos, sistemas de climatización, etc.
Pero Internet es un fenómeno reciente, por eso todavía hay empresas que no tienen en cuenta ciertas características que no se ven, pero que hacen la diferencia en sus sedes en la red, es decir sus sitios web, o en sus tiendas online.

Ha nacido una nueva forma de crowdfunding o microfinanciación, que mediante los llamados contratos de capital humano, permite invertir en un joven a cambio de un porcentaje de sus futuros ingresos.

Los emprendedores tienen que estar dispuestos a asumir riesgos y quienes se muestran más dispuestos a hacerlo tienen entre 50 y 69 años.